martes, 23 de septiembre de 2014

Y las heridas se acumulan una tras otra

Y otra vez sé que nunca podré querer a nadie.
¿Cómo puedes amar a alguien cuando no te amas si quiera a ti mismo? ¿Cómo puedes querer a alguien cuando te odias y te sientes infeliz? ¿Cómo puedes querer a alguien después de que te hayan hecho tanto daño?
Tengo tantas heridas en mi corazón que unas se entrelazan con otras por falta de espacio, tantas heridas y todas sin cerrar.
No podrán cerrarse nunca.
Son daños que me han calado muy hondo, daños que me han hecho cada vez más insegura y tímida, pero a la vez más fuerte y me han enseñado a levantarme una vez tras otra y afrontar las cosas sea lo que sea lo que venga.
Tanta tristeza... parece que nunca llegará la felicidad, pero ya me he acostumbrado a la tormenta, ya me he acostumbrado a llevar el paraguas encima para soportarla.
Nunca podré querer a nadie, nunca podré estar con nadie. Veo parejas en la calle: abrazándose, besándose, diciéndose que se quieren. Siento envidia de ellos, ojalá tuviese esa oportunida. Pero no la tendré. Y sé, en lo más profundo de mi corazón roto, que jamás podré volver a querer a alguien.
Porque estoy rota.
Porque todos merecen algo mejor que una persona con tantos defectos y un pasado tan oscuro.

Recuerdos de un ayer

No me gusta pensar en el pasado.
El pasado es pasado y no se puede cambiar, pensar en él, es matarse a uno mismo, es hundirse en la misería de los errores que no sabíamos que cometíamos hasta tiempo después, es hundirse en recuerdos tristes y solitarios que solamente dan ganas de llorar y llorar hasta que las lágrimas se agoten.
Pero me acuerdo de vosotros una noche más.
Me acuerdo de vosotros sonriéndome, hablándome, aceptándome. Mientras después yo me marcho sin mirar atrás y con una sonrisa en el rostro.
Nunca comprenderéis el porqué.
Una noche más me odio a mí misma porque vosotros me odiaís, pero supongo que es mejor que me odiéis mientras tenéis una vida común sin mí. 
Una noche más me acuerdo de que erais mis verdaderos amigos. 
Una noche más me acuerdo de que no puedo volver atrás y volver a reírme con vosotros, volver a hablaros, volver a saber que os tengo a mi lado, volver... simplemente volver a ser vuestra amiga.
Pero ya es demasiado tarde, una noche más se cierne sobre mí, una noche más en la que no hay un <<nosotros>>, una noche más en la que me odiaís.
Una noche más en la que lloro, de alegría y de tristeza a la misma vez.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Soledad

Una chica de piel morena y tostada a causa del fuerte sol de verano estaba sentada en el aula, en una de las primeras filas de la derecha, dibujaba en su cuaderno oscuro algo que no alcanzaba a ver.
A mi izquierda, un par de chicos veían algo en sus teléfonos móviles mientras se reían escandalosamente y hacían comentarios descarados, podía ver en las pantallas de sus teléfonos fotos de chicas semidesnudas.
Yo, en cambio, estaba apartada de todos, justamente en el corazón del aula, mientras, mi amiga se dedicaba a hablar con dos chicos de piel morena que hablaban con efusividad. 
<<Insociable, tímida, insegura>> podía oírle susurrar al viento en un cantar descorazonado que hacía que mis manos sudasen.

Al salir del instituto me encerraba en mi habitación y me ponía a estudiar, mi madre entraba como una bala al interior de la habitación tan grande, pero que sin embargo, se sentía solitaria y triste.
Decía de ir a comprar el pan, sentía mi corazón latiendo fuertemente en mi pecho, recuerdos inundaban mi mente, acoplándose en manada de forma desorganizada, luchando por salir del lugar donde los había encerrado. Mis manos sudaban, mis piernas temblaban.
<<Fea, inútil, tonta, nadie te querrá jamás>> susurraban voces en la lejanía mientras de fondo sonaban unas risas que se asemejaban a las de unas hienas.
 -No... no, ve tú... por favor - susurraba finalmente.
Cuando salió de la habitación, las lágrimas ardientes inundaban mis mejillas y arañaban mi corazón, pero yo seguía escribiendo algo acerca de los tipos de narraciones.

sábado, 30 de agosto de 2014

Sólo caes si tú crees que has caído

Ya me he acostumbrado a vivir en la sombra, a que nadie se percate de mi presencia, como si fuese un fantasma, a que se metan conmigo, a no importarle a nadie.
A las únicas personas que le preocupo son a falsos. Los únicos en los que puedo confiar son mis padres y nadie más.
Es muy triste que eso sea así, que no haya nadie, que esté sola en la oscuridad. A veces pienso que algún día alguien llegará para sacarme, pero eso no es más que un absurdo sueño de leer tantas novelas románticas, realmente nadie va venir, si tú no te levantas, si tú no luchas, si tú no te esfuerzas... nadie lo hará por ti.
No hay ningún príncipe montado en su blanco corcel, no hay ningún motorista esperándote justo detrás del coche en el que vas tú, no hay ningún barco en el que zarparás y conocerás al chico de tu vida.
No. Esas cosas no pasan en la vida real.
Tienes que luchar tú si quieres salir adelante, tienes que esforzarte tú si quieres dejar una huella.
Todos seguirán sus perfectas vidas con o sin ti, si no te metes eso en la cabeza, nadie lo hará por ti.
Levántate por mucho que te pongan la zancadilla, plántale cara a la vida por muy dura que sea esta, no te rindas por muy difícil o lejos que esté tu meta.
Solamente si tú crees que puedes hacerlo, lo harás.
No dejes que nadie te hunda. Levántate, lucha, sonríe. Que nadie haga que llores, que nadie haga que te rindas.

sábado, 12 de julio de 2014

Enamórate, dicen

Enamórate, dicen.
¿Para qué?
¿Para acabar con un corazón roto?
¿Para acabar creyéndote falsas ilusiones y hacerte en tu cabeza tu propia historia?
No pasará nada, dicen.
¿Mi corazón no se destrozará?
¿No acabaré echa un mar de lágrimas?
Sientes mariposas en el estómago, dicen.
¿Y también sientes ganas de vomitar, no?
Yo no. Ahora voy por libre. La vida es muy corta.
Pero no sufráis, tengo a Will Herondale, a Shuusei Kugayama, a Percy Jackson, a Dorian Havilliard, a Augustus Waters, a Kirtash, a Rudy Stainer, a Maxon...
Sé que ellos nunca me defraudaran.

Se acabó el juego

En ese diminuto momento te das cuenta de que tienes que mirar a la cara a la vida.
No llores.
No te escondas.
No te lamentes.
¿De qué sirve llorar?
¿De qué sirve esconderse?
¿De qué sirve lamentarse?
Por las noches las pesadillas me atormentan, no consigo dormir y doy vueltas y vueltas hasta acabar a un paso de asfixiarme con las sábanas y mantas.
No más.
No más.
Se acabó el juego.

viernes, 13 de junio de 2014

Blancos y negros

Nada será ya lo mismo, el sol brilla, la hierba brilla en un color verde vivo, el cielo es completamente azul, pero en mi mente todo está en colores blancos y negros.
Todas las personas son falsas y embusteras, no te fíes ni de tu propia sombra, nadie es lo que parece.
Todos querrán lo que tú tienes, son todos unos completos envidiosos.
La vida es así, si tu no le muerdes a ella, ella te morderá a ti.
Si tú no reaccionas, si no espabilas, ella se encargará que lo hagas por las malas, y es que nada es casualidad, las casualidades no existen, todo pasa por algo.
No puedo llorar, me guardo siempre las lágrimas en mi interior, ellos piensan que estoy bien, siempre piensan que estoy bien, siempre piensan que mi vida son todo risas y fiestas, y cuando por un pequeño instante mi máscara se derrumba, todos se asombran, nadie se preocupa realmente, tan solo son unos cotillas que quieren enterarse de mi vida.
No dejaré que me destrozen.
Lucharé con todas mis fuerzas, morderé a la vida, hasta el final.
Hasta que pueda salir de los muros que me rodean.
Hasta que pueda salir del pasado que me encadena el corazón.

domingo, 1 de junio de 2014

Rota

No sabes lo que es sentirse destrozada, sentirte la cosa más insignificante del mundo, que nada viene a mejor, sino que todo va de peor en peor, porque ni sí quiera tú puedes levantarte de las piedras que te han puesto a tu alrededor.
Porque tú has dejado que esas piedras se amontonasen hasta formar una enorme barrera, una barrera que cubre tu corazón y ya es demasiado tarde... todo se perdió; aquellos momentos de alegría jamás volverán, esos momentos de sentirse infinito, se han ido, esos momentos de ver siempre el lado positivo se han esfumado como cenizas al viento.
Mantendré esa máscara en mi cara de que todo va perfecto, de que mi vida es perfecta y de que no hay nada que me preocupe.
Ya fingir se ha vuelto para mí algo tan normal como lo es respirar.
Ya nada será lo mismo, porque yo he cambiado, soy más fuerte, pero más débil al no poder escalar el muro, y mi corazón está partido, mi vida rota, pero yo juntaré los pedazos y trataré de sacar algo mejor.
Me esforzaré.
Cambiaré.
Pero mi corazón seguirá roto, mi mundo también, y mi felicidad... también.

sábado, 24 de mayo de 2014

De decepciones va la cosa

Es mejor no confiar en nadie, porque te decepcionan.
Las personas son falsas, mienten, tienen dos caras, nunca te fies de una persona por mucho que la conozcas, siempre acaban traicionandote, y luego serás tú quién tengas que huir para salvar tu pequeño corazón.
De decepciones va la cosa, ya no me espero nada de nadie, ahora, simplemente miro, me decepciono, y me voy sin decir una palabra, ya no replico, ya no digo que no es justo, ya no le grito a la vida, exigiéndole explicaciones.
Ya me cansé.
Porque mi paciencia tiene un límite.
Porque cuando solamente hay decepciones, te acabas acostumbrando a ellas.
Porque, a veces, no queda más remedio que mirar a la realidad a los ojos, y sonreirle como una buena amiga.
Porque con tantas decepciones cada día se me quitan las ganas de seguir luchando, le digo a todo el mundo que estoy bien, le digo a todos que sigan adelante con sus problemas absurdos, que no se ahoguen en su pequeño vaso de agua que han montado ellos solos, mientras yo me desmorono, como si me estuviese hundiendo en arenas movidizas, mientras yo a veces solo quiero gritar que no estoy bien, que tantas decepciones, tanta gente falsa, tantas cosas malas, solo hacen que quiera llorar, que no tengo ganas de sonreír.
Pero a pesar de todo, sonrio, rio y animo a todos.
Mientras yo me hundo.
Mientras yo lloro todas las noches.
Mientras las barreras que he construido a mi alrededor se derrumban.

viernes, 16 de mayo de 2014

Cuando crees...

Cuando crees que has encontrado a esa persona especial, que su sonrisa hace que aparezca la tuya, que su felicidad alimenta la tuya... te decepciona, resulta que no lo es, resulta que no es como imaginabas, que es como todos a tu alrededor, una copia más en un mundo de arena, lleno de granos de arena completamente iguales, él es solo un grano igual que el resto.
Aún me acuerdo cuando te miré la primera vez, pensaba que eras distinto al resto, pensaba que tú serías mi persona especial, esa persona de la que leo en tantos libros, ese chico por el que la protagonista de la novela hace locuras por él... pero no lo has sido, me miras, pero a veces siento como si estuvieses viendo a través de mí, y no a mí, me hablas, pero solamente cuando no estás acompañado de los demás.
¿Cuándo voy a encontrar a esa persona, esa persona que hace tu mundo más dulce, esa persona que haría cualquier estupidez por ti? A veces... siento que nunca.
No es que esté desesperada, pero sí estoy ya harta de desilusiones, harta de tanta mierda, harta de que no haya nadie distinto al resto... de que no haya nada.
Me sorprende cómo son las personas cada vez más.
  • Falsas.
  • Hipócritas.
  • Superficiales 
Cuando crees que una no lo es, va y te sorprende.Aprende a vivir la vida tú solo y a confiar exclusivamente de ti mismo, porque nadie más lo hará por ti, todos querrán lo que tú tienes, y absolutamente todos, harán lo que sea por decepcionarte en algún punto de tú vida.
Nunca te fies de nadie ni dependas de nadie.

viernes, 25 de abril de 2014

Que paren el mundo, que yo me bajo

Es una mierda ver como personas que valen tanto, se rebajan a estar mirando a cada pringado que pasa por delante de sus narices.
Es un asco ver como personas que son malas, salen con personas que se merecen que muevan por ellos cielo y tierra.
El mundo está tan mal que me dan ganas de arrancarme los pelos.
¿Acaso vale más una puta que se pone unos shorts enseñando las nalgas y una camisa con mucho escote enseñando tetas que una chica con una sudadera y vaqueros?
¿Tan superficiales son las personas?
¡Al fin y al cabo quieres a una persona por cómo es! Porque te hace sonreír con cada boberia que te dice, porque tu corazón late más rápido y más lento cada vez que te mira, cada vez que te abraza, cada vez que te habla. Por la que darías tu propia vida por la suya, porque te importa más que nadie en el mundo.
Da igual que sea muy guapa/o, da igual que tenga una 95 de pecho, da igual que tenga unos ojos azules preciosos si luego por dentro es una mierda de persona.
Yo personas así no las quiero en mi vida ni en pintura.
Personas que se desesperan por tener un dichoso tío para que le digan que son guapas, porque ellas no tienen la seguridad para creerselo, porque ellas quieren a alguien que se preocupen por ellas.
Porque piensan que nunca tendrán algo tan bueno como aquellas putas que visten con ropa escasa.
¿EN QUÉ DIABLOS ESTÁN PENSANDO?
Ellas valen mil veces más que cualquiera de esas tías. Por favor ¿Qué hacen menospreciandose? ¿Qué hacen desesperandose por tener un tío cuando ellos tendrían que ser los desesperados por salir con alguna de vosotras?
Las chicas solamente se fijan en una cara bonita.
Los tíos solamente se fijan en un escote bonito.
Que paren el mundo, que yo me bajo.

Te olvidaré

"Ya pasó.
  Ya pasó."
Eso es lo que me repito constantemente cuando paso de largo de tu lado, parece que nunca te fijas en mi ahora, mientes sin ningún tipo de vergüenza, y yo tengo que apañarmelas para no hundirme.
Es increíble como simplemente tú consigues hacerme recordar todo, cada vez que apartas tu mirada de la mía, cada vez que estás con otra ¿O quizá debería de decir con <<otras>>?
Eso da igual.
El caso, es que mi corazón me dice que sí y mi cabeza que no.
Pero ya es demasiado tarde, ya he tomado una decisión.
Y no te incluye a ti.
Es un adiós definito, me da igual cuanto pueda costar no mirarte ¿Para qué te miro, para ver a todas las chicas a tu alrededor, para que me ignores? Tampoco te voy a saludar ¿Para qué, para sufrir más, para que me respondas con una inclinación de cabeza? Tampoco voy a preocuparme por ti ¿Para qué muevo montañas por ti cuando tu no mueves ni una piedra por mi y ni sí quiera te das cuenta de todo lo que me preocupas, o peor, ni si quiera te importa?
Te olvidaré, lo prometo, y esta promesa queda guardada en esta entrada.

Abrir los ojos.

A veces no quieres ver la asquerosa realidad por mucho que te hagan abrir los ojos, porque es tan mala que quieres seguir manteniendo tus ojos cerrados, quieres seguir manteniendo tu pequeño mundo perfecto e inexistente aunque eso suponga más desiluciones, porque la realidad es una mierda, porque amenaza con hundirte en tus mejores momentos.
Pero entonces, llega algo, que te hace abrir los ojos a la fuerza, y te hace mirar a tu alrededor y ver todo lo que tienes, y darte cuenta... de que tendrías que haberlos abierto mucho antes, de que tendrías que haber evitado esas ilusiones, de que tendrías que haberte fijado en la letra pequeña.
Pero ya es demasiado tarde.
Todo está perdido, y no hay nada que puedas hacer.
Miras a tu alrededor, buscando una salida, una ruta de escape... algo.
Pero no hay nada.
Y te ves solo, ves que siempre lo has estado y que siempre lo estarás. Que nunca podrás contar con nadie realmente, porque nadie podrá entenderte, simplemente puedes seguir construyendo pequeños mundos ficticios para poder mantenerte a flote, tratar de encajar, tratar de mantener una sonrisa aunque por dentro quieras llorar.
Porque las falsas ilusiones solo hacen que luego te hundas más, por mucho que cueste, tienes que mantener los ojos siempre abiertos.
Nunca te dejes llevar.
Nunca.

viernes, 18 de abril de 2014

Todos te dicen que seas fuerte

Es asfixiante ver como todo se desmorona ante tus ojos, es asfixiante ver como la realidad te consume lentamente, cuando creías que habías superado eso, en el momento en el que menos te lo esperas, la vida te enseña que no es así. Te tirará de la espalda y te llamará con su dulce voz como la seda, hará que quieras volver al pasado y cambiar lo que ya está escrito, lo que ya está hecho. Lloras, pero nadie puede oírte, nadie parece entender tu sufrimiento, todos te dicen que seas fuerte ¿Pero se puede ser fuerte cuando lo has perdido todo? ¿Cuando has cometido millones de estupideces? ¿Cuando no ves ninguna salida del agujero en el que te encuentras?
Te miran, pero solo ven la máscara que tienes, la falsa sonrisa que reluce en tu cara, pero nadie se fija en que por dentro estás roto, en que por dentro estás llorando.
Tienes todo el aire del mundo... y sin embargo, sientes que te ahogas

sábado, 29 de marzo de 2014

Desconocidos

Ahora no queda nada. Somos dos amigos que nos comportamos como desconocidos. Yo te miro y tu estás evitando mirarme, miras a todos lados menos a mí, incluso aunque sostenga la mirada en ti tú sigues sin mirarme, haciendo como que no te das cuenta, te lo agradezco, pero al mismo tiempo odio que me hayas olvidado tan fácilmente. Sé en donde te encontraré a cada instante, por lo que yo tomo otro camino, pero el destino es caprichoso, y a veces nos cruzamos, y ninguno nos miramos, yo miro al suelo cuando estámos ambos lado a lado, y tú miras al infinito. Somos dos personas actuando como completos desconocidos.
Dos personas que cada vez se separan más y más. Dos pequeños puntitos en un gran mundo lleno de puntitos.
Pero todo es más fácil así, tú eres feliz, y yo soy feliz si tú lo eres.
No hay más, se acabó todo, completamente.
Pero al menos recuerdo esos momentos tan lindos que compartí contigo sin que tú te dierás cuenta de que eran los mejores momentos que había pasado en mucho tiempo.
Gracias por todo.

sábado, 22 de marzo de 2014

¿No has sentido...?

¿Sabes lo que es sentirse sola en la oscuridad y que nadie puede salvarte? Pues eso es lo que me pasa a mi ¿No has sentido que no encajas en ningún sitio, y tienes ganas de apartarte de todos los que te rodean? Eso es lo que me pasa a mí ¿No has sentido miedo alguna vez? Eso es lo que yo tengo todos los días ¿No has sentido que tu pequeño mundo se derriba, haciéndote sentir miserable? Eso es lo que yo siento a cada segundo.
A veces quiero llorar, pero hay gente a mi alrededor, y me me mantengo firme con una sonrisa en mi cara, como si no hubiese otro lugar en el que prefiriese estar. Piensan que estoy bien, piensan que no preocupo por nada... no saben cuánto se equivocan.
Los recuerdos me comen viva, y el peso que tengo que llevar sobre mis hombros cada vez hace que las ganas de llorar sean más grandes.
¿No habrá ningún momento de felicidad? A veces siento que no...
Tengo ganas de escapar, de irme lejos, pero antes necesito acabar todo esto bien, y por culpa de mi pasado, lo estoy haciendo mal ¡Deseo tanto hacerlo bien! Quiero hacerlo la mejor, y luego marcharme de aquí, y poder olvidar todo y ser feliz.
Pero aquí no puedo olvidar, en este lugar donde todo ocurrió.

viernes, 14 de marzo de 2014

El Olvido

¿Por qué es tan difícil olvida a una persona? ¿Por qué siento que cada vez que aparece en frente de mí el corazón me late a toda velocidad y me resulta imposible no girarme a mirarlo? ¿Por qué no puedo evitar mirarlo? ¿Por qué mi estúpido corazón late tan deprisa?
Por más que te intento olvidar, de mi mente no quieres salir, y de mi corazón todavía menos.
A veces siento que nunca te voy a sacar de ambos lugares, pero eso sería una mentira, no existe el nunca, y nada es imposible ¿no?
Pero a veces siento como que esto sí que lo es, ojalá supieras mis sentimientos, pero no quiero meterme en donde no me llaman, tan solo con verte feliz me conformo, aunque si con eso yo tengo que aguantar constantemente este dolor en mi pecho cada vez que te veo, la tentación de hablarte, la tentación de saludarte... la tentación de mirarte.
Cuando yo te miro, momentos antes tú ya me estabas mirando ¿Por qué? ¿No ves lo difícil que me resulta ya olvidarte, no ves que intento olvidarte? A cualquier lugar que yo voy, tú ya estabas allí ¿Por qué tienes que estar donde yo estoy, no ves que no quiero recordarte, no ves que quiero dejarte continuar con tu perfecta vida junto con tu perfecta novia? ¿no ves que no quiero arruinarte la vida? ¿no lo ves?
Lo único que odio, es que tu felicidad es por alguien que a mi me parece todo lo contrario que a ti.
Pero me alegro de que te haga feliz.
Yo desapareceré del mapa, tan solo para que tu puedas ser feliz.
Creéme, desapareciendo de tu vida te haré más sencillo todo.
Todavía me acuerdo de la primera vez que te vi, tu entraste, tan natural, tan simpático y sin ningún tipo de vergüenza... tan diferente.
Supe que eras distinto a los demás cuando te vi, y me gustaste desde el primer momento... es extraño para una persona como yo que no creé en el amor a primera vista.
Pero simplemente pasó, y el destino se encargó de que nuestros caminos se cruzasen, y de que tú también supieses de mi existencia.
Pero haré como que no pasa nada, sufriré en silencio, sonreiré como si no pasase nada, y seguiré como si no me importase las quejas de mi corazón.

viernes, 7 de marzo de 2014

Nadie sospecha

Siento como el mundo se me viene abajo.
Que nadie me comprende, nadie exepto yo.
Mi vida es un desastre, y no tengo a nadie a mi lado con quien poder compartir el peso de mi vida.
Odio esos momentos en los que siento que no puedo hacer nada más que ponerme a llorar, odio esos momentos en los que no puedo hacer nada, porque el dolor de los recuerdos del pasado me oprimen el corazón, porque veo donde me encuentro, y se me quitan las ganas de todo, hasta de vivir.
Sé que realemente no tengo nada de valor.
Sé que debo ser fuerte para poder salir de aquí, para irme a otro lugar lejos de los recuerdos de mi pasado, lejos de esta minuscula cueva, lejos de las personas que quieren controlar mi vida, que quieren hacerme daño.
Pero hay días en los que no puedo, en los que me duele tanto el corazón que me es imposible volver a levantarme.
Oculto todo esto detrás de mi sonrisa, una sonrisa de la que nadie sospecha que es tan falsa como la vida que creen que tengo.
Oculto todo esto tras mis constantes risas, que también son falsas, nadie sospecha, de que necesito salir de aquí, nadie sospecha que todo me va mal.

Mi vida es como el ajedrez

Vivo rodeada de mentirosos, que dicen ser lo que no son, que hacen cosas que resulta que si han hecho. Donde nunca puedes saber si lo que dicen es otra mentira más, o si es alguna verdad. Donde no puedes creer a dos personas, porque las dos dicen lo contrario, sino tienes que ponerte de parte de una de las dos para poder seguir haciendo tu vida, pero te arriesgas a que la otra persona sea la que resulte decir la verdad.
Donde el orgullo vence junto con la cobardia, y el valor se esconde detrás de estos dos.
Nadie se atreve a sacar al valor, que anda escondido, a la espera de que alguien lo busque y lo saque de donde quiera que este.
Hay días en los que estoy feliz, apesar de vivir en donde vivo, apesar de mi situación y apesar de todo; sonrio, río alto sin importarme que el mundo me oíga, grito para ocultar las pequeñas voces que surgen de mi corazón, y hablo para no pensar.
Pero hay otros, en los que el peso de lo que llevo sobre los hombros se me viene todo abajo de golpe, haciéndome que sea imposible continuar mi camino, y que tenga que parar a descansar, sin saber si podré volver a retomar lo empezado, sin saber si esta vez será cuando me sea imposible volver a levantarme del suelo nuevamente.
Hay personas que tienen tanta suerte de ser normales, y no se dan ni cuenta de la suerte que tienen. No son consientes de todo lo que tienen, y lo poco que yo poseo, de lo rápido que puedo perder todo lo poco que tiene algún valor para mí, de lo rápido que todo se pueda volver a venir abajo, y que vuelva a mi estado anterior.
Un simple error, un paso en falso en el lugar equivocado, y todos los muros que he construido en mi nueva y perfecta vida, se vendrán abajo como una pila de libros mal colocados.
Mi vida es como el ajedrez, un solo error, el mínimo despiste.
Y Jaque Mate.
El juego a terminado.