Ya me he acostumbrado a vivir en la sombra, a que nadie se percate de mi presencia, como si fuese un fantasma, a que se metan conmigo, a no importarle a nadie.
A las únicas personas que le preocupo son a falsos. Los únicos en los que puedo confiar son mis padres y nadie más.
Es muy triste que eso sea así, que no haya nadie, que esté sola en la oscuridad. A veces pienso que algún día alguien llegará para sacarme, pero eso no es más que un absurdo sueño de leer tantas novelas románticas, realmente nadie va venir, si tú no te levantas, si tú no luchas, si tú no te esfuerzas... nadie lo hará por ti.
No hay ningún príncipe montado en su blanco corcel, no hay ningún motorista esperándote justo detrás del coche en el que vas tú, no hay ningún barco en el que zarparás y conocerás al chico de tu vida.
No. Esas cosas no pasan en la vida real.
Tienes que luchar tú si quieres salir adelante, tienes que esforzarte tú si quieres dejar una huella.
Todos seguirán sus perfectas vidas con o sin ti, si no te metes eso en la cabeza, nadie lo hará por ti.
Levántate por mucho que te pongan la zancadilla, plántale cara a la vida por muy dura que sea esta, no te rindas por muy difícil o lejos que esté tu meta.
Solamente si tú crees que puedes hacerlo, lo harás.
No dejes que nadie te hunda. Levántate, lucha, sonríe. Que nadie haga que llores, que nadie haga que te rindas.

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