Siento como el mundo se me viene abajo.
Que nadie me comprende, nadie exepto yo.
Mi vida es un desastre, y no tengo a nadie a mi lado con quien poder compartir el peso de mi vida.
Odio esos momentos en los que siento que no puedo hacer nada más que ponerme a llorar, odio esos momentos en los que no puedo hacer nada, porque el dolor de los recuerdos del pasado me oprimen el corazón, porque veo donde me encuentro, y se me quitan las ganas de todo, hasta de vivir.
Sé que realemente no tengo nada de valor.
Sé que debo ser fuerte para poder salir de aquí, para irme a otro lugar lejos de los recuerdos de mi pasado, lejos de esta minuscula cueva, lejos de las personas que quieren controlar mi vida, que quieren hacerme daño.
Pero hay días en los que no puedo, en los que me duele tanto el corazón que me es imposible volver a levantarme.
Oculto todo esto detrás de mi sonrisa, una sonrisa de la que nadie sospecha que es tan falsa como la vida que creen que tengo.
Oculto todo esto tras mis constantes risas, que también son falsas, nadie sospecha, de que necesito salir de aquí, nadie sospecha que todo me va mal.

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